Vistas de página en total

lunes, 25 de marzo de 2013

CAMPO DE BATALLA


Foto: Nuria Benito Manjón "Casa de Señores" (En un pueblo de Salamanca)

Entregué la razón a la lujuria
me devolvió un campo de batalla lleno 
de deseos vivos
¡Cúanto entregar en el silencio!
Las armas son inútiles en esta pelea de pieles candentes.
Las huestes se reducen con la primera caricia,
no tiene sentido estrategia alguna frente al ardor.

Dar la batalla por perdida es ganarla.
Entregándome al deseo descubro el bien.
En este campo de batalla algunos se rinden y piensan...
otros avanzamos en sabiduría y sudor
LIBRO DEL PROSCRITO

No puedo estar más lejos de tu enredadera
de tu basura y tu sopor.
Del escándalo dormido del querer de tus sueños.
No puedo estar más lejos de tu rodar.

Hay una sombra que no me espera,
que aulla a un sol que no es el mío,
que imita mi piel y mis lágrimas de limón.
Que te encuentra en el camino de un anciano en un paso de cebra,
lento, derruido por el tiempo, que mira en un semáforo en naranja
en el que no hay oportunidad para pasar, en el que la compañía es una mentira y el sentir
siempre es dolor y soledad.

No me cuentes que el tambor de tu lavadora se mueve al revés,
no me cuentes que cuando te levantas sólo esperas la caricia de una mano que te lo dio todo.

Una palabra, sólo una palabra.
Atenazar el segundo en esta tupida maraña que siega la hierba a ras de día.

Esperaba encontrarte. No soy una niña perdida.


PROSCRITO 2

Sin ser yo la que diga que no,
pongo por empeño el otoño.
Piso sus hojas heridas,
aspiro a sus olores.
De repente, repito que esta ansia no es la mía.
La mía la conozco y se lame sus otoños en el SILENCIO
y en la HUMEDAD de todos mis labios
en una épica conspicua, atenazada y
desa-mordaz-ada.

PROSCRITO 3

De espaldas a tu espalda
sugiero que hay un espacio
imperfecto
que me acogerá.

Ya he visto esa luz de la que me hablabas
en aquel tiempo en que
sin saberlo fuimos uno, o al menos,
yo fui una contigo.

Al habitar el riff
te vivo.

Te oculto que mi tiempo
demasiado a menudo es tuyo porque el tuyo
es nada mío.

En ese placer de tu sonido, tu voz me lame y corro
a esa palabra que no poseo.


PROSCRITO 4

Vivo pendiente
del cimbreo que produce el estertor de tu presencia
cuando en otros descubro la parte de ti que nunca llega.

¡Qué proverbial es el respeto a este silencio que me impongo!

Nunca sabré qué caricia
convirtió mi alma en rock and roll
pero sé que fue tuya.

Otro poeta: "no sé quiénes sienten mi ausencia"
la tuya la siento y no tendrá remedio por empeño en el sentir.

Aquel fue un concierto "minitudinario" ¡¡¡¡¡TAN BESTIAAAAL!!!!!

martes, 12 de marzo de 2013

FUMADORA

 FUMADORA

Encendí un cigarro y miré al frente. No se me ocurrió otra cosa que acabar con él. Puse un pie delante del otro, o al lado del otro. Empecé a insultarlo, a insultarme por haberlo cobijado, por rendirme al paredón de la ausencia.
Uno aprende a convivir con una soledad de tercio, a deconstruir emociones. A veces las licua, otras las cuaja.
Llegué al parking y al pagar el ticket de salida, me autoengullí.
Me equivocaba en esa empatía que me conducía a vivir la bitácora ajena. Desde luego, había que acabar con él.
Nunca he tenido instintos asesinos pero en una situación de supervivencia era él o yo. Aprendo a priorizar.
Como patafísica del reino de Mefistófeles, albergaba el dominio del fuego. Hacer "correr" las cenizas; "polvo" al "polvo". Eso sí y después: FIN.
Era un bello final, apocalíptico y visceral. Al fin y al cabo: "carpe diem". Se acabó el amor.     

lunes, 21 de enero de 2013

Hay más días que longanizas








Sentada en el muelle del puerto sobre un cajón de madera
se avista la línea de la luz rota por la crujiente ola del porvenir
tendida la mano a la intención.

La sinceridad  pone cercos

¿en qué lugar del paralelo se habrá colado este gusano del tiempo?
La física  incita al desenfreno

La mano se alarga con la sombra de esta luz y lo alcanza

el placer se centra en esta penumbra escondida
 rompe la ley y mira al Edén 

Las máquinas son sexis.
El éxtasis recoje los excesos del agua turbia
desbrozando terrenos
¿en qué lugar de mi plato de lentejas hay un universo alternativo?

Hoy los poros de la piel  enseñan el camino 
de los invertebrados y en la velocidad del riff
hay verdades para el puño cerrado en alto

La corriente subterránea del pensamiento
pregunta si los desmanes de tu cepillo de dientes
tienen algún sentido
¿en qué punto de tu bufanda se esconde un estrangulador?

Busca a la mujer sin sueño
¿en qué punto de la fase rem se perdió la posibilidad de soñar despierto?

En el dolor de los huesos hay existencia
Los libros son sólo palabras escondidas en un laberinto 
de fantasmas necesarios.
Eso justifica su existencia sin el soporte del papiro o del papel o del cristal líquido que también nos ve.

miércoles, 17 de octubre de 2012

¡Que estoy muy loco!

Descentralizar el ánimo y levantar el trecho perdido del alma que cuadra en el horizonte con el recorte de las sierras en otoño. Situar el punto de partida en la piel al ritmo del presente apaciguado en la insólita sensación de todo principio común. ¡Vamos, locos y locas, que hacemos faltaaaa!


Lista de la compra:
- Un  desatascador
- una tormenta
- una esquina sin driblar
- una palabra desordenada

miércoles, 29 de agosto de 2012

Comentario



Cuando una mujer come sola el tiempo se detiene y a su alrededor corren palabras estropeadas haciendo ecos sin sentido.
Dentro de su cabeza, la mujer tiene duda y deseo a partes iguales y su piel se desprende de la incertidumbre paso a paso cuando ya no le queda nada más que la nostalgia de no se sabe qué.
El sol retenido detrás del parapeto del restaurante aisla pero no sirve de nada porque la realidad sabe colarse por las rendijas, por las del sentimiento, por las de la soledad.
Rodeada de banqueros inseguros pero bien trajeados. De hombres y mujeres envueltos en palabras de plomo.
La imperfección lo alcanza todo y es hiriente.
Las certezas son siempre sentimentales.
Le augura un buen destino a lo complicado, a los sonidos chirriantes, a las locomotoras desde las que no se ve el paisaje, a la mentira de lo virtual, al desapego de las caricias reales.
Su espíritu, no obstante, se rebela contra el pesimismo cuando ve un bebé, cadencioso en brazos de su padre.
Tiene una pared lustrosa y aventajada frente a sí. Apura su cigarro, apura los momentos y ansía sentir pureza, ojalá sonara una melodía que invitara a la sinceridad a bocajarro. A no envolverse en desidia, a no abandonarse a ilusiones que no crecen.
¡Ojalá ardieran algunas pérdidas que se enrocan en el espíritu!
Que no se instale la tristeza, que no encuentre acomodo en el presente, que no deje esta sensación de hacer por tener algo que decir...
Sentiría que la luz no la alcanzara...
Sentiría que su voz no le alcanzara cuando de verdad llegue el otoño...

domingo, 19 de agosto de 2012

Se arracimó el tormento y turbulento
cayó a la encina húmeda.
Un tac,toc,tac,toc acompañó la caída del fruto,
la calle parecía un vertedero de promesas calientes.
Hubo 4 silencios.
No había nada que pensar.
Hasta los gritos parecían gimoteos y el blablabla
de los micrófonos sólo vertía inmundicia de irresolubles codicias.
Los vivos parecían muertos y los zombies resucitaron para comérselos.
Cuando empezaron a gritar, sólo parecían gimoteos sus gritos, se perdían en ecos.
Ni siquiera yo creía lo que gritaba cuando alguno me mordisqueaba la pierna.
La primavera se rebeló y no daba ni flores ni calor
y ya teníamos frío, mucho frío.
Pensé que si mi geranio podía florecer en un vaso sin agua, todo era posible. Incluso tú.

De palabras, versos y panteras


Apalabrando la palabra
taconea el pulso en cada verso.
Si te buscara más, te perdería
(porque eres un) superhéroe invisible
al afecto.
Demuelo tu impavidez
en la sonrisa de las mañanas tersas.
Vivir es este ejercicio
y otros siempre ahí
seduciendo al futuro.



sábado, 28 de julio de 2012

riff-rip-pio

Una mañana despierta mi sueño antes que yo
en el fondo del vaso el whisky y mis ojos hacen aguas
Había fuego y silencio en tu mirada
Te busco y me pierdo.
Esta mañana despierta mi sueño antes que yo
El cielo contamina mi deseo, habrá que darle una vuelta al destino
Amanece y no es contigo, otro día más perdido.
Si pudiera abrazarte igual que te pienso
pero hay un NO, NO,NO...

Nada carece de importancia y nada es demasiado importante.

en el fondo del vaso, el whisky y mis ojos hacen aguas.
Amanece y no es contigo, otro día más perdido.
Átame o llévame contigo.
Déjame esperando en un hángar,
algún día aprenderé a volar ( sin motor).
Señor del fuego y del silencio.
Amanece y no es contigo, otro día más perdido.
Una mañana despierta mi sueño antes que yo
Una mañana despierta, mi sueño, antes que yo...
¿Dónde te has metido?
Si pudiera abrazarte igual que te pienso
pero hay un NO,NO, NO...

En el fondo del vaso el whisky y mis ojos hacen aguas.
Nada es demasiado importante y todo tiene importancia
cuando hablas de amooorrrrr.

(Variaciones infinitas sobre versos de "temple" fácil  y conciliación difícil. Borrador tropecientos)

domingo, 22 de julio de 2012

Poesía heavy metal


Encontré la portada de este libro, lo busqué. Se publicó en Argentina. Fue en el año 93. Ya está agotado. Un amigo mandó un e-mail a otro amigo en Argentina. Otro amigo removió todo lo removible, incluso habló con la editorial, llamó a Argentina...De momento, nada.
Llevo algunos años buscando el riff de la palabra, no la palabra para el riff. En ocasiones las búsquedas son sólo búsquedas. En el camino se aprende y nunca se abandona. Acaba uno enamorándose de lo buscado, de la ilusión, del logro... Se enamora uno de lo que representa, de lo que sugiere. Algunas veces resulta fatigoso pero entonces uno se da cuenta de que ya ha ocurrido: estás enganchado a tu sueño y lo buscas incesantemente. Tu vida, de alguna manera, es ya diferente y eres rock and roll.
Aunque siempre hubieras escuchado música, la hubieras sentido, la hubieras estudiado, no es suficiente.
Hay esferas. Círculos concéntricos o exocéntricos que se mueven en órbitas culturales. El caso es que me enamoré del rock and roll y no hago rock and roll. Siempre usé palabras. Tengo que hacer rock and roll con palabras. Y aquí estoy de nuevo. Abandoné "la mujer sin referencias" pero no a la mujer sin referencias que soy. La crítica que pretendía con el blog respecto a la hegemonía cultural de un tipo de discurso retórico y erudito sobre las palabras y su valor desde el punto de vista androcentrista se amplio al universo de la música rock y más concretamente al heavy metal. Entonces me dio por pensar que en poesía había blues, había (cómo no) copla, había música y más música pero no encontré nada de poesía heavy metal hasta que vi la portada de este libro y una página de facebook que lleva el mismo nombre.
Escuché, escuché, y escucho y voy, creo, aprendiendo algunas cosas sobre las letras, sobre los ritmos, estilos... pero no tengo ni puta idea, la verdad.
A través de Hugo Izarra (muchísimas gracias por tu ayuda) me puse en contacto con "Franco di Merda" (imagino que tendrá otro nombre que desconozco) e intercambiamos algunas opiniones sobre la idea ( gracias Franco por la multitud de enlaces que me enviaste).
He asistido a muchos recitales y a muchos aderezados con música de todos los estilos (incluso rock). Se hacen incluso set list (por ejemplo Luis Llorente hace esto). 
Propongo: ¡haced que la palabra suene a riff!¡ que el público haga el riff!,¡ que todos hagamos rock de palabras!. (Tengo que agradecer también a Raúl Vacas y a Smash  su atento oído a mi propuesta). (Tengo que agradecer también a Carmen Camacho, a Ben Clark, a Fabio de la Flor, a Fernando R. de la Flor, a Ajo, a Gorka y a tántos y tántas como me habéis escuchado contaros esto... y habéis aportado ideas).
El otro día estuve en Cilloruelo, en el festival de rock y fue una enorme sorpresa encontrar allí a Vicente Mariskal Romero, y claro, también se lo conté. ¡Grande! todos los grandes son personas que saben escuchar, son grandes personas; esa fue la impresión de la breve conversación.
 Enseguida me invitó a enviarle textos, incluso a ir a la radio. Claro, yo le dije que lo intentaba hacer era juntar palabras, la verdad ¡fue toda una experiencia!.   Os iré contando. 
¡Graciaassss!! 


COSTAS CARIOTAKIS- SPLEEN

¡Qué jóvenes llegamos aquí, a esta isla desierta,
a este rincón del mundo, más allá del sueño y de la tierra!
Vinimos en silencio con nuestra perpetua herida a rastras
cuando el último amigo estaba ya lejos.

Con la mirada perdida, con paso vacilante,
tomó cada uno en solitario idéntico camino,
sentimos, como un extraño, el peso de nuestro cuerpo enfermo,
como sordo clamor viene de lejos nuestra voz.

Discurre la vida, sirena remota en el horizonte,
pero muerte, muerte cotidiana y hiel tan sólo
nos acarreará la vida aunque sonría el rayo del sol
y sople la brisa. Aun así somos jóvenes,

muy jóvenes. Aquí en una roca nos dejó una noche
la nave que ahora se pierde en el corazón del infinito,
se pierde y nos preguntamos qué somos, qué soy,
si todos nos apagamos, yéndonos tan jóvenes, niños casi.

lunes, 4 de julio de 2011

PAN 2011




http://morillepan.blogspot.es/i2011-06/

miércoles, 1 de junio de 2011

Oficio de la muerte al revés 1.

De primavera (retórico 1): Oficio de la muerte al revés

Los amartelados amantes de la tarde en la oquedad ingrávida del momento,
perversa amalgama de cimiento errático,
bosque de infinidades en la agitada piel descubierta, deshojada
pulso a pulso sin sobresaltos cruzan pasos
marcados sobre el asfalto caliente
¡que todo el mundo quiere decir algo
y ansiamos el momento del silencio!

miércoles, 27 de abril de 2011

José María Arguedas- Llamado a algunos doctores

Foto: Victorino

Dicen que ya no sabemos nada, que somos el atraso, que nos han de cambiar la cabeza por otra mejor.
Dicen que nuestro corazón tampoco conviene a los tiempos, que está lleno de temores, de lágrimas, como el de la calandria, como un toro grande al que se degüella; que por eso es impertinente;
Dicen que algunos doctores afirman eso de nosotros; doctores que se reproducen en nuestra misma tierra, que aquí engordan o que se vuelven amarillos.
Que estén hablando, pues; que estén cotorreando si eso les gusta.
¿De qué están hechos mis sesos? ¿De qué está hecha la carne de mi corazón?
Los ríos corren bramando en la profundidad. El oro y la noche, la plata y la noche temible forman las rocas, las paredes de los abismos en que el río suena; de esa roca están hechos mi mente, mi corazón, mis dedos.
¿Qué hay a la orilla de esos ríos que tú no conoces, doctor?
Saca tu largavista, tus mejores anteojos. Mira, si puedes.
Quinientas flores de papas distintas crecen en los balcones de los abismos que tus ojos no alcanzan, sobre la tierra en que la noche y el oro, la plata y el día se mezclan. Esas quinientas flores son mis sesos, mi carne.
¿Por qué se ha detenido un instante el sol, por qué ha desaparecido la sombra en todas partes, doctor?
Pon en marcha tu helicóptero y sube aquí, si puedes. Las plumas de los cóndores, de los pequeños pájaros se han convertido en arco iris y alumbran.
Las cien flores de la quinua que sembré en las cumbres hierven al sol en colores; en flor se han convertido la negra ala del cóndor y de las aves pequeñas.
Es el mediodía; estoy junto a las montañas sagradas; la gran nieve con lampos amarillos, con manchas rojizas, lanza su luz a los cielos.
En esta fría tierra siembro quinua de cien colores, decien clases, de semilla poderosa. Los cien colores son también mi alma, mis infatigables ojos.
Yo, aleteando amor, sacaré de tus sesos las piedras idiotas que te han hundido.
El sonido de los precipios que nadie alcanza, la luz de la nieve rojiza que, espantando, brilla en las cumbres; el jugo feliz de millares de yerbas, de millares de raíces que piensan y saben, derramaré en tu sangre, en la niña de tus ojos.
El latido de miriadas de gusanos que guardan tierra y luz; el vocerío de los insectos voladores, te los enseñaré, hermano, haré que los entiendas;
Las lágrimas de las aves que cantan, su pecho que acaricia igual que la aurora, haré que las sientas y oigas.
Ninguna máquina difícil hizo lo que sé, lo que sufro, lo que del gozar del mundo gozo.
Sobre la tierra, desde la nieve que rompe los huesos hasta el fuego de las quebradas, delante del cielo, con su voluntad y con mis fuerzas hicimos todo esto.
¡No huyas de mí, doctor, acércate! Mírame bien, reconóceme ¿Hasta cuándo he de esperarte?
Acércate a mí; levántame hasta la cabina de tu helicóptero. Yo te invitaré al licor de mil savias diferentes;
la vida de mil pllantas que cultivé en siglos, desde el pie de las nieves hasta los bosques donde tienen sus guaridas los osos salvajes.
Curaré tu fatiga que a veces te nubla como bala de plomo; te recrearé con la luz de las cien flores de quinua, con la imagen de su danza al soplo de los vientos; con el pequeño corazón de la calandria en que se retrata el mundo; te refrescaré con el agua limpia que canta y que yo arranco de la pared de los abismos que tiemplan con su sombra a nuestras criaturas.
¿Trabajaré siglos de años y meses para que alguien que no me conoce y a quien no conozco me corte la cabeza con una máquina pequeña?
No, hermanito mío. No ayudes a afilar esa máquina contra mí; acércate, deja que te conozca; mira detenidamente mi rostro, mis venas; el viento que va de mi tierra a la tuya es el mismo; el mismo viento respiramos; la tierra en que tus máquinas, tus libros y tus flores cuentas, baja de la mía, mejorada, amansada.
Que afilen cuchillos, que hagan tronar zurriagos; que masen barro para desfigurar nuestros rostros; que todo eso hagan.
No tememos a la muerte; durante siglos hemos ahogado a la muerte con nuestra sangre, la hemos hecho danzar en caminos conocidos y no conocidos.
Sabemos que pretenden desfigurar nuestros rostros con barro; mostrarnos así, desfigurados, ante nuestros hijos para que ellos nos maten.
No sabemos bien qué ha de suceder. Que camine la muerte hacia nosotros; que vengan esos hombres a los que no conocemos. Los esperaremos en guardia; somos hijos del padre de todos los ríos, del padre de todas las montañas. ¿ Es que ya no vale nada el mundo, hermanito doctor?
No contestes que no vale. Más grande que mi fuerza en miles de años aprendida; que los músculos de mi cuello en miles de meses, en miles de años fortalecidos, es la vida, la eterna vida mía, el mundo que no descansa, que crea sin fatiga; que pare y forma como el tiempo, sin fin y sin precipio.

domingo, 23 de enero de 2011

la mujer sin referencias: Día de los enamorados con Fernando

la mujer sin referencias: Día de los enamorados con Fernando

Día de los enamorados con Fernando

Pasé un día de los enamorados con Fernando Arrabal y me regaló la carta al General Franco.

Compartimos el siguiente poema mientras cenábamos (os transcribo también el texto que precede al poema, tal y como él me lo entregó.)

"...El alcalde de Bolonia, Sergio Cofferati, es un Carrillo, cincuentón, culto, cordialísimo y guapo. Casi un oso. Recibió a Fernando Arrabal con ceremonia, premio y regalo en su Palazzo d'Accursio. Hablaron de los tres colegas patafísicos del escritos, Jean Baudrillard, Dario Fo y Umberto Eco
________________________________________________________________________

Mi idolatrada felatriz

Sí es una depravación que te lama tu falo.
Sí, es un horror que mis principios quebrante.
Sí, es una guarrería que te chupe el meato.
Sí, es una incongruencia que por amor lo haga.
Sí, es una insalubridad que me trague tu esperma.
Sí, es una aberración que a tu sexo me incline.
Sí, es una debilidad que libre me someta.
Sí, es un sacrificio de saliva y de alma.
Sí, es una contradicción sofocarme de amor.
Sí, es un desatino que a tu vientre me pliegue.
Sí, es una inmoralidad que me coma tu sable.
Sí, es un disparate que mi boca sea coño.
Sí, es un gran pecado que incluso Dios condena
...por los siglos de los siglos.

Me gusta ser eterna para tu tiempo y tu celo.
Me gusta ser estrecha en mi nicho de senos.
Me gusta irrumpir con un dedo en tu ano.
Me gusta preceder tus ganas más perversas.
Me gusta babearte mientras tus bolos sobo.
Me gusta succionar inmóvil " à pleine bouche".
Me gusta ser tu droga del mundo más inmundo.
Me gusta que mi culo sea cacho de tu cielo.
Me gusta que a mi cuerpo le dictes tu capricho.
Me gusta que mi lengua se cubra de pimienta.
Me gusta que en mi boca te cune mi adentro.
Me gusta que me plantes tu cuchillo en mi velo.
Me gusta provocar la explosión de tu zumo
...por los siglos de los siglos.

Me siento realzada cuando a tu sexo bajo.
Me veo deseada cuando tu daga enardezco.
Me juzgo disoluta por mi ritmo lascivo.
Me place que dirijas mi nuca con tus manos.
Me hago mariposa con tu músculo en fiebre.
Me encanta la impudicia de besarlo sin fin.
Me llena corromperme para atizar tu vicio.
Me priva encanallarme con tu flor en mi glotis.
Me chifla rebañar lo negro de tu pozo.
Me excita regularme por regla de tu éxtasis.
Me enloquece fumar con tu filtro de amor
...por lo siglos de los siglos.

Tu mazo rezumando... ya tocas campanilla.
Mis labios le menean... ya vives en la gloria.
Envuelto por mi frote... ya visiones edenes.
Trenzado de caricias... ya sueñas imposibles.
Palpitando animal... ya vuelas al nirvana.
Por el cielo de boca... ya corres al misterio.
A mi cara penetras... ya cautivas la imagen.
En espera del éxtasis... ya lo pospones siempre.
Tu cola es lo primero... ya tiembla el universo.
Las lágrimas de gozo... ya llegan gota a gota.
Tu rocío de néctar... ya riega mi garganta.
Comulgamos unidos... a dos y para siempre.
... por los siglos de los siglos.

martes, 23 de noviembre de 2010

Los que buscan

Cristina Pascual (foto tomada con el móvil en La Latina ) Los que buscan se mueven
los que buscan se estremecen
se equivocan
se alejan
se acercan
se dilatan, se contraen
los que buscan
encuentran desatinos, pasiones
dolor, vibraciones
los que buscan
dudan
bailan solos
cantan solos
lloran solos
ríen solos
los que buscan lamentan y alaban
los que buscan han pensado la materia y la luz y la sienten
los que buscan creen en los demás
los que buscan tienen sentido
sueñan con la casualidad
creen en la causalidad
los que buscan comparten sus hallazgos
las sombras de sus espejos nunca son oscuras
el halo, el hálito les acompañan también
aciertan a liquidar impaciencias
los escaparates no se han hecho para los que buscan
porque los demás se enmascaran pero tú no
porque los demás soportan la realidad tras alimento y cama, pero tú no
los que buscan se deshacen sobre el asfalto
gritan , entregan sudor
los que buscan no lo hacen sólo por curiosidad
los que buscan no dicen qué buscan
no dicen qué buscan
deseo e ilusión nos mecen sobre el presente
esperan las palabras todas las imágenes de los espejos
acompañan a los que buscan
no saben vivir sin buscar los que buscan
no saben amar sin amar
no saben mirar sin ver
no saben callar sin decir
no saben aparecer sin presencia
no saben suspirar sin levantar ventoleras
no saben abrazar sin calor
cuando alguien que busca se cruce en tu camino
sabrás que quieres llegar al final de esa vía, aunque esté muerta y buscarás.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Vaya a la sección de varios

"La esfera del miedo" de Caparrós. Foto: Victorino García

Lambrusco: la am-(o )- brusco


Tengo tu sonrisa pegada a mi talón,

Aquiles lo sabía,

la resistencia consiste en posiciones, no en oposiciones.

Tengo tu caricia pegada a mi sombra,

Peter Pan lo sabía

aún así, quiso recuperar en "Nunca Jamás"su territorio.

Tengo tu mirada prendida en la mano,

la aprehendí deslumbrante bajo el tejado ondulado, sobre el suelo inclinado.



Te soñé tantas veces, que, tal vez,

tú no eres tú.


Carl Sagan habla del universo

Stephen Hawkins dice que Dios no existe,

sólo somos existencia, manos que se juntan rompiendo silencios.


Darle cuerda a la vida

en ocasiones es viajar a Nueva York o tomar un café

en el bar de tu esquina.


Tengo un modo de entender la vida que es no entenderla en absoluto (y)

que esto no me preocupe.


Te dije sólo: NO

ya NO

así NO

(y) Saturno devoró a sus hijos

(y) los esfuerzos hercúleos se quedaron en pulso de niños al lado del mío

para soportar el envite de tu (ya sabido) desamor.


Me encanta la expresión "a ciencia cierta",

me encantaría que existiera "a humanidad cierta" "aciertas humanidades" "a cierta humanidad" "a ciertas humanidades"...



lunes, 20 de septiembre de 2010

la quebrada

Foto: Juan Luis García

La quebrada
La esquina
El infortunio
La desazón
La oblicua mirada
Sobre las cosas y
Lo sentido
Quizá el arbitrio de los horizontes y los ponientes
Insertaron un virus en el tiempo difícil de sobrellevar con el ánimo divergente de la extrema soledad
No estar umbría ni fresca como las mañanas de este interminable verano. Desasosiego en cada instante inverso, almacenando lo que se puede frente al invierno., cultivando la creencia en uno mismo sin perfiles, sin continuidad, como un espantapájaros sometido por los nidos de las palabras, siendo cohete sin luna avistada, cóctel sin agitar cuyos licores insípidos nunca harán una buena mezcla, desagregando factores componentes de esencia distorsionada y a pesar de todo ello
Hay color en la tristeza, sonrisas íntimas, parapetos de la inhóspita incredulidad en un futuro próximo,
No hay exilios voluntarios, no hay destierros fáciles, no se trata de lugares físicos, señalados con el Google Earth sobre una pantalla, ni siquiera saber decidir, proyectar sobre la vida la sombra de una mano tendida al porvenir, palía el horror vacío.
Es posible entender la fe por curiosidad, por tenerse uno esperando no se sabe qué, dando pasos en el presente, haciendo presente, disfrutando presente, entendiendo presente.
¡Qué liviano! Caminar sin dar pasos, dar pasos sin caminar, caminar sin o con rumbo, caminar cuando no hay camino, caminar porque la vida te empuja, caminar porque merece la pena caminar.
Cabe todo y nada, entender la paradoja de la existencia, la exigua importancia de lo que podemos ser y para quién serlo, arrebatos permanentes no por querer cambios por que sí. No, no, no, quiero pintar con colores brillantes cada instante, soñar y hacer cada instante, llevar mis alegrías a los gestos sencillos de cada instante. No, no, no es un ejercicio puesto como deber, es lo que soy y tenía olvidado, es lo que quiero y está en mi mano, es lo que cuesta y merece la pena. Voy a llenar mi maleta para poder volver a repartir y dar algo mío, mío… Es una cuestión de dignidad, de supervivencia.
Siempre se tienen en cuenta los contextos,