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lunes, 24 de agosto de 2009

Cada cosa hecha

Foto: Victorino García Calderón (gracias Victorino, otra vez, gracias )

Cada cosa
hecha, cada cosa
echa un ánimo en la oportunidad
del silencio.
"Amo el sol, el riesgo
y el futuro"
Ansío la paz de entender
la virtud sin limitación.
Cada cosa
hecha, cada cosa
echa una carta al viento,
es un as
ganado para el cambio.
Tendida sobre el tiempo
el paisaje espera
mi grito.
Cada cosa hecha,
echa un gesto no aprendido
en la costumbre.
"Vigilo mi hombro,
por si acaso..."

jueves, 20 de agosto de 2009

Valientes


Los que preconizan la valentía de tomar las riendas de la propia vida, han tenido, probablemente, un momento en el que vagar a la deriva de una propia decisión.

Es valiente la consciencia incitadora a la rebeldía contra el propio yo. En tiempos en los que el voraz individualismo invade lo común, lo colectivo, la mujer sin referencias piensa si la conjunción de estas individualidades genera en realidad otro tipo de experiencia colectiva.

Al final, la identificación con un modo de vida, una idea, un objetivo, establece sinergias peculiares pero "ad hoc".

La mujer sin referencias pensaba también que difuminarse resultaría enriquecedor para hacer masa, fuerza, pero ahora cada día es más palpable que hay que reforzar la presencia individual. Concluye que tendrá que reconstruirse para aportar.

Pensaba esto en el silencio de la madrugada, cuando las puertas dejan de abrirse y cerrarse, cuando las voces paran y sólo hay grillos.

Empezó por la música, lo que recordaba de la adolescencia, de la corta juventud, y no recordaba más que melodías, no había nombres ni títulos, apenas tampoco de libros, pero sí sensaciones en las que se identificó.

No ha perdido el tiempo.

Existe, cree, un tipo de persona que no es capaz de conformarse nunca y a la que todo le llega en forma de sensaciones que necesita pensar para moverse en este mundo de resultados.

En los momentos de quietud en los que, para los aventureros de las experiencias, no se vive, estas personas siguen viviendo intensamente sin modificar nada, ni siquiera a sí mismos.

El humor y la falta de referencias son una buena vitamina.

martes, 18 de agosto de 2009

A mí todo me parece muy bien

fotos: Victorino García Calderón

Burndarkpoetry(batería)

No querría volver a tener que decirte

No querría

volver a tener que decirte

no querría volver

a tener

que decirte

no querría

volver

a tener

que decirte

que no

querría volver a tener que decirte:

"a mí todo me parece bien"

jueves, 13 de agosto de 2009

Dedicatoria de "Viento del pueblo" (1937) de Miguel Hernández


Dedico este libro a Vicente Aleixandre

Vicente: A nosotros, que hemos nacido poetas entre todos los hombres, nos ha hecho poetas la vida junto a todos los hombres. Nosotros venimos brotando del manatial de las guitarrras acogidas por el pueblo, y cada poeta que muere, deja en manos de otro, como una herencia, un instrumento que viene rodando desde la eternidad de la nada a nuestros corazón esparcido. Ante la sombra de dos poetas, nos levantamos otros dos, y ante la nuestra se levantarán otros dos de mañana. Nuestro cimiento será siempre el mismo: la tierra. Nuestro destino es parar en las manos del pueblo. Sólo esas honradas manos pueden contener lo que la sangre honrada del poeta derrama vibrante. Aquel que se atreve a manchar esas manos, aquellos que se atreven a deshonrar esa sangre, son los traidores asesinos del pueblo y la poesía y nadie los lavará: en su misma suciedad quedarán cegados. Tu voz y la mía irrumpen del mismo venero. Lo que echo de menos a mi guitarra, lo hallo en la tuya.
Pablo Neruda y tú me habéis dado imborrables pruebas de poesía, y el pueblo hacia el que tiendo todas mis raices, alimenta y ensancha mis ansias y mis cuerdas con el soplo cálido de sus movimientos nobles.
Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplando a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas. Hoy, este hoy de pasión, de vida, de muerte, nos empuja de imponente modo a ti, a mí, a varios, hacia el pueblo. El pueblo espera a los poetas con las orejas y el alma tendidas al pie de cada siglo.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Al alimón


La noche engulle, o no, lo que sobra del día
restos de pollo enamorado, ensalada de tarde soñolienta,
guisos pobres de salero sin pimienta
gazpacho pobre en tomate sin rubor

Disturbios encontrados en las aceras,
germen de rumiantes malheridos por la escasez
del afecto, ateridos y maltrechos navegantes
de la experiencia ajena,
sonámbulos inflexibles,
descargan
y la noche se atraganta
de sus excrecencias indigestas e indiferentes.

Devolved, devolved el camino al caminante,
el sonido al músico,
la palabra al poeta,
y la noche al sueño...

viernes, 7 de agosto de 2009


Puede parecer una locura

Puede parecer una locura
aventurarse al desengaño
cuando la luz y los sonidos
en los que la tarde encuentra
su acomodo en el verano
nos parecen de verdad.

Someter la impaciencia
al desengaño
precipitando los suspiros
y mirando hacia adelante
puede parecer una locura.

Si las piedras miran desde
el muro puede parecer
una locura aventurarse
al desengaño.

Se encuentran moribundos
de las tardes por doquier,
algunos pensarán que están vivos.

El vuelo plano de las aves recuerda
que no vivir nos encadena a la nostalgia.
¡hay tantas cosas por imaginar!
Parar puede parecer una locura,
pensar, puede parecer una locura
cuando el tiempo en otros mundos
ya no importa,
cuando las imágenes se congelan,
se alteran, se vulneran y se encadenan
y muestran
la imposibilidad de la locura.

Es cierto,
¡atentos todos! porque ¡ hay
tánto que imaginar!

Algunos pensarán que
es fácil pisar el suelo.
Delimitan la distancia entre cuerpo
y sentimiento y no dejan
apenas hueco
por el que filtrar
una gota de agua.

Puede parecer una locura
aventurarse al desengaño
pero no hacerlo
es estar muerto
sin mirar la distancia hacia uno mismo.

Por eso,
puede parecer de locos
temer al desengaño
y descender al propio infierno
encadenado a una idea fugaz,
a la íntima seducción
de la propia locura.

de la Antologia Pessoal da Poesia Portuguesa. Eugénio de Andrade

Un poema de Sophia de Mello Breyner Andresen

Porque os outros se mascaram mas tu não
Porque os outros usam a virtude
Para comprar o que não tem perdão.
Porque os outros têm medo mas tu não.

Porque os outros são os túmulos caiados
Onde germina calada a podridão.
Porque os outros se calam mas tu não.

Porque os outros se compram e se vendem
E seus gestos dão sempre dividendo.
Porque os outros são hábeis mas tu não.

Porque os outros vão à sombra dos abrigos
E tu vais de mãos dadas com os perigos.
Porque os outros calculam mas tu não.