
Foto: Nuria Benito Manjón "Casa de Señores" (En un pueblo de Salamanca)
Entregué la razón a la lujuria
me devolvió un campo de batalla lleno
de deseos vivos
¡Cúanto entregar en el silencio!
Las armas son inútiles en esta pelea de pieles candentes.
Las huestes se reducen con la primera caricia,
no tiene sentido estrategia alguna frente al ardor.
Dar la batalla por perdida es ganarla.
Entregándome al deseo descubro el bien.
En este campo de batalla algunos se rinden y piensan...
otros avanzamos en sabiduría y sudor
1 comentario:
Hola Nuria,
Muy bonito. Te seguiré leyedo.
Un beso,
Fernando (Concierto Malabar)
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